lunes 20 de febrero de 2012

Restaurante El Cenador de Amós (Villaverde de Pontones)

Aprovechando una fecha especial como mi cumpleaños, decidimos ir a comer a uno de los templos de la gastronomía en Cantabria, el Cenador de Amós. Es un restaurante abierto hace 19 años por un navarro con la pasión de la cocina heredada de su abuelo y que mantiene desde hace 17 años su estrella Michelín intacta. Parece que se postula para conseguir la segunda.



Está ubicado en Villaverde de Pontones, en una histórica casona restaurada con una patio interior muy bonito para tomar algo a la luz del sol. Lo malo es que en febrero hace demasiado frio, asi que entramos directamente al restaurante.


Una vez alli nos sentaron en una mesa muy amplia para dos y con buena distancia con respecto a las otras, así que uno se encuentra a gusto enseguida. Nos dejaron la carta, que sólo tiene tres opciones de menú:

-El menú Tradición: a punto de cumplir 20 años han preparado este menú en el que incluyen aquellos platos que se han convertido en clásicos. 47 euros + I.V.A.

-El menú Larga Tradición: donde se amplían el número de platos a probar. 62 euros + I.V.A.

-El menú Degustación Gastronómico (el que elegimos): este es el más caro, pero dado que no es habitual ir a un restaurante de vanguardia culinaria y nos apetecía probar las últimas creaciones de un cocinero como Jesús Sanchez, decidimos que era el adecuado.

Comenzaron sirviéndonos un bisque de cangrejos. Un pequeño aperitivo, pero del que yo personalmente me habría tomado un tazón entero, pues hacía frío y estaba riquísimo, con un sabor a mar y cangrejo muy agradable.


Seguimos con unos snacks, eran morcilla sin sacrificio (no se muy bien que significa eso, pero estaban buenos), y una cucharita con tomate pimiento del cristal, esto es un pimiento asado con forma de tomate, relleno de bonito, un bocado muy sabroso.


A la vez que esos entrantes nos sirvieron una guindilla no picante rellena de tartar de verduras. Este me encantó, muy muy sabroso con un sabor muy suave a verduras. Parecía muy sencillo pero pleno de sabor.


Luego nos trajeron un plato llamado "el juego alrededor del foie". Constaba de 3 bocaditos.

-El primero, el que menos me gusto, era una cuchara con un taquito de foie marcado a la plancha con una salsa de café.

-El segundo que probé me gusto más, era como un aro relleno de foie con un crujiente debajo. Mezclaba más sabores y estaba más sabroso.

-Por último el tercer pincho fue el que me encantó, tanto por presentación como por sabor: eran unos "naipes" de patata que tenían incrustados una hoja de perejil que parecía realmente una carta y en medio de dos de esos "naipes" había una fina lámina de foie. Increible!


A continuacion, y debido a que mi acompañante no le gustan las ostras, teníamos platos diferentes. A mi me sirvieron una ostra, con un poco de cebollita picada por encima, un sabor a mar insuperable, y acompañado de un crujiente de wasabi para cambiar el sabor, delicioso.


El otro plato era una viera marcada en la plancha y servida con una salsa de marisco que estaba exquisita. Al igual que la ostra, son platos sencillos, pero plenos de sabor y alta calidad del producto.

Comenzamos con los platos calientes. El primero fue una cebolla tierna con queso "Divirin" y orégano fresco. La mezcla del queso con la cebolla y la salsa ligera era buenísima. El sabor dulce de la cebolla con el salado del queso, que estaba levemente fundido por el propio calor de la vajilla, hacían un plato muy suave.


Luego trajeron unas pochas con caldo de arroz venere, eran 7, ni una más, ni una menos, puestas en fila, con una salsa que recordaba a arroz. Plato rico pero sin más adejetivos que añadir.


Os presento también la selección de exquisitos panes, como es habitual en este tipo de restaurantes. Había pan negro con pasas, pan de pueblo y dos panes de nueces y semillas, éstos últimos un poco más bollería y menos pan. Yo prefiero las dos primeras opciones.


A continuación el considerado plato estrella de esta temporada, "como un cus-cus la lenteja". Eran unas lentejas peladas asadas durante 3 horas y tenían el aspecto de un cus-cus, venían servidas con unos tacos de cerdo ibérico fritos y de tomate hidratado. Una maravilla de plato, no dejeis de probarlo!!!


Seguimos con el plato que más nos gustó, ravioli de apio nabo con brandada de bacalao. El sabor insuperable, con un recuerdo en la salsa como a pil-pil, de esos que no sólo los probarías sino que te comerías una fuente entera. Son por platos como este por lo que me merece la pena venir a este tipo de restaurantes.


El siguiente plato también era de pescado: lomo de lubina asada sobre piedra de sal, servida con la parte interior de un tomate y una salsa ligera, muy bueno, el sabor perfecto de la lubina y la frescura del tomate, otro plato de 10.


Ahora comenzamos con los platos de carne. El primero fue una molleja con alcachofa, queso de almendra y trufa negra. Todo el sabor de la molleja bien frita combinado con el sabor de la trufa negra, que es otro de los sabores que más me gustan, eran una auténtica delicia, el queso de almendra para mi gusto se perdía entre los otros sabores.


Como último plato de carne nos pusieron una albondiga de pichón, acompañada de un fósil de anchoa. La albóndiga estaba buena, pero lo mas curioso del plato era el fósil, que estaba logradísimo y de sabor muy rico, era una especie de galleta de anchoa.


Antes de comenzar con los postres te dan la opcion de probar una selección de quesos, y como no podía ser de otra forma no pude resistirme y lo pedí. Eran cuatro tipos diferentes: un queso de nata francés con muchísimo sabor que venía en una cuchara; otro queso francés de color mucho más amarillento pero no falto de sabor, y los dos últimos eran ya más de mi gusto, fuertes de verdad: un picón y un Bejes-Tresviso, que evidentemente es mi favorito.


Como comienzo con los dulces nos sirvieron un helado de yogur con hinojo y manzana, aqui se jugaba con las texturas, más suave del helado, más crujiente de la manza y la especie de gelatina de hinojo, un postre muy suave y rico.


El otro postre fue el que más me gustó: un sobao caramelizado con leche y tapioca, venía con una espuma que no dejaba ver el postre y segun sacabas la cuchara te venía una mezcla, el postre tenía también algo de helado que mezclaba con la textura crujiente del sobao. Muy sabroso y justo de dulce para los no muy golosos como yo.


Por último sirven ya los entretenimientos dulces, que son una serie de bocaditos pequeños, de diferentes tipos, todos ellos muy ricos, ideales para tomar un cafe bien acompañado, nosotros no somos muy cafeteros, asi que simplemente probamos estos aunque ya ibamos bien servidos de comida por lo que tampoco lo pudimos disfrutar como merecen.


A esta estupenda comida la acompañamos por un no menos estupendo vino, muy bien recomendado por el personal del restaurante, nos decidimos por un vino francés de Borgoña, un La Riotte, un primer cru de Morey Saint-Denis. El vino espectacular como fue cambiando segun pasaba el tiempo, si teneis ocasion no dejeis de probarlo, a mi me encanto y lo volveré a tomar seguro.


Al final llego la dolorosa, que fue de 266 euros (dos personas); un precio muy alto, pero adecuado para, a mi modo de ver, el mejor restaurante de Cantabria.

jueves 16 de febrero de 2012

Restaurante mexicano Agave Azul (Santander)

El miercoles de la semana pasada, sin motivo aparente,pero poniendo como excusa la cancelacion de un viaje a Madrid debido al fuerte temporal de nieve,el presidente de la Sociedad y un servidor nos decidimos ir a conocer este restaurante de cocina tradicional mexicana,de la que somos muy admiradores. Como somos unos tios con suerte,practicamente aparcamos en la puerta.,pero .... Ojo,seguidores!!: no intenteis lo mismo,podria ser peligroso para vosotros!!





Al ser un dia entre semana y muy lluviosos,eramos los unicos comensales en el comedor del piso de arriba de esta taberna,con lo que no tuvimos problemas en ser atendidos ni en conseguir mesa. Imagino que los fines de semana la cosa cambie y yo recomendaria reservar por si las moscas.



Tras ojear la carta,y ser aconsejados por el muy amable dueño,empezamos con una buena racion de nachos caseros (no de bolsa).Muy buenos y con bien de acompañamiento.










Como era dia de bastante frio y queriamos probar algo diferente,nos recomendaron la sopa azteca,que resulto ser una gran eleccion. Consistia en un sabroso caldo con pan,carne,queso y alguna corteza de cerdo, y especiada con ese condimento que la daba un sabor picante y que ayudaba a entrar en calor a mayor rapidez. Tanto nos gusto que nos ofrecieron otra racion !!






Y para finalizar,un surtido de tacos variados con cuatro rellenos de carne diferentes,y acompañados de tres salsas para acompañarlos:una de guacamole y las otras dos picantes. Estaban muy buenos y sabrosos,un plato muy recomedable.






Para beber elegimos unas Pacifico,y con un cafe, la cuenta ascendio a unos 20 euros por persona.Un nuevo restaurante mexicano en Santander muy recomendable y con un buen trato. Si tenemos que poner una pega,es que la carta no es demasiado amplia,ya que se basa mucho en los tacos,fajitas y demas variedades, que mas o menos vienen a ser lo mismo.





aqui os dejo un mapa del sitio

martes 14 de febrero de 2012

Restaurante Yerbabuena (Santander)

Decidiendo a ultima hora en un dia bastante lluvioso, nos acordamos de este escondido restaurante de la zona del Rio de la Pila, llamamos para reservar y cogimos mesa por los pelos.

El sitio es muy acogedor, todo en un salon con una cocina que se puede observar desde el mismo.





Nos dieron las cartas y tienes el primer detalle curioso, pues te dan una cuartilla y un lapiz para que tu mismo puedas anotar lo que quieres para comer, vuelven un rato despues y comprueban la comanda. Como fallo dire que no tienen platos fuera de carta y esta no cambia por temporada, por lo que no es un sitio en el que las opciones culinarias cambien mucho, aunque he de decir que tienen platos interesantes y muy ricos.



Comenzamos pidiendo un pastel de puerros y gambas: algo para untar al principio siempre gusta.Estaba muy rico,de sabor muy suave y servido con una mayonesa a la mostaza de Dijon, muy muy rica.



Despues vinieron unas croquetas de setas, muy suaves y con una bechamel perfecta, el problema quiza fue servir primero el pastel, que con la mayonesa tan fuerte por la mostaza, a mi al menos me hizo que no me supieran a nada, asi que un poco flojas.



Pedimos tambien un milhojas de calabacines con queso de cabra, este sin ser el plato que inicialmente mas gracia me hacia, fue de los que mas me gusto, estaba buenisimo con una mezcla muy suave y rica. Todo un acierto!!!



Todos los platos los compartimos, tanto los tres entrantes anteriores como los dos principales que pedimos, el primero de ellos fueron unos pimientos rellenos de rape, salmon y langostinos. Muy ricos, con un relleno muy suave y sabroso, con una cantidad de salsa aceptable para no tener que bucear para buscarlos.



Por ultimo pedimos tambien un plato de carne braseada con cerveza negra, esto son unos filetes de lomo de cerdo braseados con una salsa de tomate y cebolla con un rico sabor a cerveza negra, este es un plato clasico de este restaurante,y muy bueno por cierto.



Por ultimo de postre pedimos una rica tarta de queso, totalmente casera y deliciosa, para los que valoran un restaurante por su tarta de queso, esto subiria muchos puntos la valoracion de este.






Por otro lado para mantener la costumbre pedi una racion de quesos para compartir, esta era uno de los platos de entrante pero como la compartimos entre dos nos pusimos muy finos al final. Cuatro quesos diferentes, con distintos grados de "fuerza", muy apetecible para los amantes del queso.



Todo esto lo regamos con una botella de vino tinto del Bierzo que nos recomendaron y que nos encanto, Pittacum del 2007. Si la encuentran a un precio aceptable no duden en probarla porque esta francamente buena.

Todo nos salio al final por 25€ por persona, un precio muy ajustado para la cena que hicimos, como curiosidad ir con dinero en metalico, ya que no aceptan tarjetas.

Os dejo el link a su pagina por si quereis ver precios, carta, direccion etc.

sábado 14 de enero de 2012

El cocinero (Santander)

Aprovechando uno de los días tranquilos de las Navidades, nos escapamos un par de parejas a conocer este restaurante del que nos habían hablado bien. Además hacía un día precioso y tiene una terracita que tiene vistas a la bahía en la que estuvimos muy a gusto. La fachada es muy curiosa, empotrada entre dos edificios y de color azul muy llamativo. En la parte de abajo se aprecian las sombrillas de la terraza.


Mientras me esperaban a que saliese de trabajar, pidieron unas medias (33ml) de San miguel, (nunca entenderé por qué se llama asi en Cantabria, ya que es 1/3), y unas rabas de magano. Tengo que reseñar que era la semana del magano en el restaurante. Bueno, las rabas no llegaron a tiempo y las sacaron con el resto de la comida que pedimos después.

De entrantes nos decantamos por unas croquetas de magano, unos cogollos con atún rojo y pimientos rojos, además de las rabas de magano. En general todos los entrantes estaban muy buenos, destacando en concreto las croquetas para mi gusto.


De segundo compartimos platos:

Un arroz cremoso con magano y almejas. Bastante flojo, ya que no tenía ninguna almeja y se les había ido un pelo la mano con el pimentón, asi que su sabor predominaba sobre el resto de los ingredientes. He de decir que contenía buena cantidad de magano, pero que apenas se apreciaba por culpa del pimentón. Le comentamos al camarero lo de la ausencia de almaejas y nos dijo que se les habían acabado. Me parece lógico que si uno de los alimentos principales del plato no se va a servir, te avisen con antelación.


San Martin al hormo. Fue la gran decepción, ya que no lo habían hecho bien y tenía partes del pescado crudas, las más cercanas a la espina dorsal y partes chamuscadas, la cabeza sobretodo. No se si en este caso se cumplió el mito de "no pidas pescado un lunes" pero lo cierto es que no acertamos con este plato. Volvimos a llamarle la atención al camarero. Tras hablar con su jefe nos quiso recompensar invitándonos a un postre, que no pedimos porque no nos apetecía, asi que nos quedamos con 2 chupitos de orujo de hierbas.


En total tomamos 11 cervezas y la cuenta ascendió a 35 euros por barba. Parece evidente que no disfrutamos de pleno de la comida y que el servicio tuvo altibajos. Es posible que, a la vista de las recomendaciones, este restaurante necesite que le demos una segunda oportunidad.

martes 20 de diciembre de 2011

Restaurante La Tucho(Corban)

En uno de esos días que no sabes bien donde ir a picar algo y comer, acabamos en este concurrido restaurante de Corban, muy conocido por la calidad de sus productos, en concreto de las rabas, así que aparcamos el coche y entramos a degustarlas, de esto no hay fotos porque en principio íbamos simplemente a tomar una ración, esta de buen tamaño y un sabor muy bueno, no desmerecían su fama.

Viendo que se nos iba ha hacer tarde, acabamos decidiendonos a comer, nos prepararon una mesa en 5 minutos y nos decidimos a comer, sin tener una carta muy amplia esta si era bastante maja, destacando sobre todo los productos del mar, en concreto mariscos y pescados del día, que se podían observar en un expositor de la entrada.




Decidimos comer algo sencillo, un entrante que eran unas almejas a la marinera, estaba muy ricas, con un poco de salsita deliciosa, para mojar pan!!!



Después pedimos un pescado para compartir, habíamos pensado en un machote pero como no había para dos(los tenían demasiado grandes) elegimos un rodaballo, a la plancha en su punto, churruscadita la piel y perfecto por dentro, muy muy rico.



Este venia acompañado de una pequeña ensalada de lechuga y tomate.



Ya por ultimo pedimos un postre cada uno, mi acompañante pidio una tarta de queso, bastante buena y con pinta de casera.



Yo por contra pedi una mitica racion de queso de postre, abundando y de buena calidad, de esas que te dejan un buen sabor de boca.



Todo lo regamos con una botella de Terras Gaudas y una de agua, el vino como siempre sin defraudar, me gusta mucho este albariño.

La sorpresa desagradable, y fue muy desagradable fue la cuenta, ya que ascendio a 100 euros, que por una de almejas, un pescado de 1,1kg y dos postres, habida cuenta de que el vino costaba 15 euros la verdad es que me parecio una pasada, la calidad buena pero el precio abusivo, hay sitios mas recomendables en la relacion calidad precio que este la verdad.

Por si quereis os dejo aqui el link de la pagina del restaurante.

jueves 10 de noviembre de 2011

Restaurante Casa Remigio (Tudela)

Aprovechando que estábamos de viaje pasamos a comer a este pueblo de Navarra, conocidísimo por sus cogollos. La idea era comer algo de vegetal de temporada.

Mientras dábamos un paseo por el centro de la villa preguntamos a unos señores que paseaban, y nos recomendaron este restaurante que es también hostal, por su calidad y comida típica navarra.



Esta zona es famosa por sus verduras. Pedimos unos entrantes y un plato principal. Mientras esperábamos, nos sirvieron una gelatina de aceite de oliva, muy suave y con un sabor intenso a aceite pero sin resultar pesado, muy rico.



Pedimos 3 medias raciones, la primera que nos sirvieron fue una de rissoto de setas con calamar de anzuelo. Sólo se puede definir de una manera, delicioso!!!!! Podría haberme comido sólo eso y me habría ido con una sonrisa de oreja a oreja.



En la carta había un plato que me gusta a mi y no a mi acompañante, así que me pedí media ración de caracoles a la tuledana. En mi casa es un plato de navidades muy arraigado y que me encanta, aquí estaban buenos pero no lo suficiente, e igual la salsa era un poco ligera, a mi me gusta con mas chicha....



Mientras yo deborava los caracoles, nos trajeron la media racion de setas de temporada, estaban buenisimas, en su punto de fritura, por ponerle un pero un poco sosas, pero eso siempre tiene fácil arreglo. Como se puede ver mi acompañante no me dejo tiempo para poder hacer siquiera la foto a la racion completa.....



Después fuimos a por el plato principal, mi acompañante pidio una pierna de cordero rellena de setas y foie. Se la recomendó el personal del restaurante, por cierto muy majos y atentos. Estaba riquísima, muy tierna y con un buen relleno.



Yo por mi parte, como hacía frio, elegi un plato aun mas contundente, pedi unas alubias traperas de moncayo con almejas y rape. Estaban super ricas, un plato de esos que te calientan el estómago y el alma, para repetir seguro.

Todo lo comimos con agua y una coca cola, yo habría pedido vino pero el tener que conducir y el haber tenido una boda el día anterior imposibilitaban cualquier intento al vino.

El precio final fue de unos 30 euros por persona, que me pareció muy adecuado. Un restaurante clásico, con comida de siempre y la calidad máxima, no dejeis de probarlo.

Como comentario final, decir que también es un hostal en el mismo centro de Tudela, os dejo el enlace a su página para mas información.